El Banco Central de la República Argentina (BCRA) puso en marcha un nuevo esquema para reforzar la prevención del fraude en los pagos electrónicos y detectar cuentas que podrían estar vinculadas con operaciones de juego ilegal.
La medida establece que los administradores de transferencias inmediatas podrán utilizar información de carácter público para elaborar perfiles de riesgo de fraude de los usuarios. Esos perfiles estarán disponibles sin costo para bancos y proveedores de servicios de pago que ofrecen cuentas de pago.
El objetivo es que las entidades incorporen esa información a sus sistemas de monitoreo y puedan detectar con mayor anticipación movimientos que presenten patrones inusuales. La herramienta también podrá ser utilizada durante el proceso de alta de nuevos clientes y en las revisiones periódicas que realizan las entidades bajo las reglas de “conozca a su cliente” (KYC).
El esquema involucra a los administradores de transferencias inmediatas Coelsa, NewPay, Red Link e Interbanking, que deberán procesar la información puesta a disposición por el organismo monetario y generar los perfiles correspondientes.
Uno de los objetivos específicos es facilitar la identificación temprana de cuentas que puedan ser utilizadas para canalizar fondos hacia plataformas de apuestas ilegales. La medida llega en un contexto de creciente preocupación por el avance del juego clandestino y su impacto, especialmente entre los jóvenes.
El nuevo mecanismo no significa que una persona identificada con un determinado nivel de riesgo sea considerada automáticamente responsable de un delito. El perfil constituye una herramienta de análisis y prevención que podrá ser incorporada por las entidades a sus propios sistemas de control.
La iniciativa se suma a las nuevas exigencias que el BCRA estableció recientemente para la gestión del riesgo de fraude dentro del sistema financiero y de los proveedores de servicios de pago. La Comunicación “A” 8471 incorporó disposiciones específicas para que las entidades desarrollen programas antifraude, definan responsables y establezcan mecanismos para identificar, evaluar, monitorear y mitigar este tipo de riesgos.
En el caso de los proveedores de servicios de pago que ofrecen cuentas de pago, la implementación será progresiva. El cronograma contempla una primera etapa entre septiembre y diciembre de 2026 para establecer estructuras, políticas, responsabilidades y una identificación preliminar de los riesgos. La vigencia plena del esquema está prevista para septiembre de 2027.
Para los usuarios, el cambio apunta a que las operaciones digitales cuenten con mayores controles preventivos, especialmente frente a modalidades de fraude que utilizan cuentas bancarias y billeteras virtuales para mover dinero.
El desafío estará en combinar esos controles con mecanismos adecuados para evitar errores, proteger los datos y permitir que las personas puedan cuestionar eventuales bloqueos o alertas cuando una operación legítima sea considerada de riesgo.
Con esta medida, el BCRA busca que el sistema de pagos pueda detectar señales de alerta antes de que una maniobra fraudulenta se complete y, al mismo tiempo, dificultar el uso de cuentas financieras como canal para actividades vinculadas con el juego ilegal.
