Este 8 de octubre se cumplen 19 años de la tragedia de ECOS, un siniestro que marcó a la comunidad y dejó un legado de dolor y aprendizaje. A lo largo de casi dos décadas, familiares, amigos y sobrevivientes han mantenido viva la memoria de las víctimas, luchando incansablemente por justicia y seguridad vial. Entre ellos, Diego Molina, esposo de la profesora Mariana Boye, víctima de este episodio que dejó un saldo fatal de nueve estudiantes y su profesora, además de una veintena de heridos, recuerda aquellos momentos y reflexiona sobre lo que cambió desde entonces.
En diálogo exclusivo con la Redacción de Diario Confluencia, Molina compartió cómo surgió la iniciativa “Conduciendo a Conciencia”, proyecto que busca incansablemente generar conciencia en la sociedad sobre la importancia de la seguridad vial y prevenir nuevas tragedias. Además, hizo un repaso de estos 19 años e hizo un llamado a la reflexión.
DIARIO CONFLUENCIA: Diego, hoy no es un día más. Hoy se cumplen 19 años de aquel día que marcó para siempre muchas vidas. Sabemos que heridas como esas tardan mucho en cerrar o sanar para los que quedan, de repente, sin un ser querido víctima de un siniestro vial. En lo personal, ¿Cómo llegas a este 8 de octubre?
DIEGO MOLINA: Desde el primer día, el 8 de octubre se convirtió en una jornada de trabajo muy intensa, desde muy temprano, pensé que es una buena manera de pasarlo. El duelo lo pongo en otro lugar, más personal… hoy, con ansias previas a una gran jornada de trabajo”.
DC: Podrías hacernos un repaso de los logros o modificaciones que alcanzaron a través de “Conduciendo a Conciencia”. Digamos, ¿Qué cosas cambiaron en la Argentina desde entonces en materia de seguridad vial?
DM: Desde la organización pensamos que cualquier cambio es un proceso, y la palabra “proceso” tiene otra palabra que se asocia, que es el tiempo. Nada cambia de un dia para el otro. Sin embargo, a 19 años, creo que algunas cosas están tardando un poco más de lo previsto”.
DC: ¿Qué cosas están tardando?
DM: Nosotros creemos en un cambio en materia de políticas, en lo judicial y lo cultural. En lo político: creemos que se había avanzado mucho desde la creación de la Agencia Nacional de Seguridad Vial; hoy no está. Tampoco hay mantenimiento en las rutas; no hay controles. Además de la falta de infraestructura y control estatal. Es decir, es un todo, no solo con la responsabilidad individual podemos. La seguridad vial es «multitarget» y requiere un enfoque integral. En lo judicial: la posibilidad de cambiar la normativa o el nombre a delito vial, dentro de una conducta temeraria… y en materia cultural, nos falta muchísimo todavía.
DC: ¿Por qué decís eso?
DM: Porque por ejemplo ahora en un rato, yo voy a ir a buscar a mi hijo a la escuela y me voy a encontrar con decenas de autos en doble fila; niños que suben adelante, otros, atrás sin el cinturón y debemos ser conscientes desde lo más mínimo o cotidiano. Resguardar la vida de uno, de los que llevamos o de la que está cruzando la calle.
DC: Ahora si hablamos de Justicia, hay un sabor amargo… una vez dijiste que la Justicia que llega tarde, no es Justicia. Hoy ¿Qué avances hay respecto a los códigos penales en Argentina? A raíz de todos estos años de lucha.
DM: No hay avances. De hecho, estamos viviendo una época donde la justicia en nuestro país es paupérrima.
DC: ¿Qué más hace falta?
DM: Debe haber políticas públicas y normativas para poder realizar este cambio que aún nos falta. La ley de alcohol cero, la cantidad de ciudades que se han sumado, son puntos importantes, que la gente que ahora esté leyendo esta nota, y tome consciencia de lo que estamos hablando, es una vida que salvamos tal vez y eso es más que importante. Es un momento en la cual cada vida que salvemos, es un montón.
DC: También hay que sumar la participación ciudadana en esto. Hay acciones o hábitos que se han sumado, como el “conductor responsable”. Si miramos globalmente a la sociedad, ¿Sentís que se tomó más conciencia al volante?
DM: Algo que nos dimos cuenta es que la seguridad vial es mulitarget; están los conductores, los peatones, los acompañantes, los ciclistas, los que hoy utilizan unidades móviles sustentables, somos una comunidad integra. Y debemos pensar siempre en el otro.
DC: ¿Qué mensaje le darías para reforzar esa toma de consciencia?
DM: Que seamos responsables, dándole valor a la vida y con la importancia real que tiene. No solo para uno, sino para todas aquellas personas que nos rodean. Cuando hay una víctima de siniestro vial, no es solo una persona, es una familia atrás. Y esto cambia si verdaderamente nos hacemos cargos todos.
DC: La última: ¿Qué deudas pendientes quedan todavía 19 años después?
DM: “Se hicieron cosas, pero todavía falta mucho. La seguridad en las rutas y la educación vial deben ser prioridad, porque ninguna política puede reemplazar la conciencia y la responsabilidad de cada conductor”.
Finalmente, Diego Molina deja un mensaje claro: “Hoy, más que nunca, queremos que la memoria de todas las víctimas siga viva. Que cada historia, cada pérdida, sea un recordatorio de que podemos cambiar hábitos, protegernos y cuidar a quienes amamos. Que esta tragedia sirva para salvar muchas vidas”.

Las actividades este 8 de octubre de 2025, en el siguiente link: Día del Estudiante Solidario
El hecho ocurrido hace 19 años atrás
La tragedia que protagonizó el Colegio Ecos cumple 19 años, en este tiempo, se dio lugar a la ONG “Conduciendo a Conciencia”, que fue creada por familiares y amigos, y una polémica condena de tres años de prisión al chofer Oscar Eduardo Atamañuk, que conducía el ómnibus, como responsable del homicidio múltiple culposo.
El grupo de nueve estudiantes y su profesora, que resultaron como víctimas fatales, viajaban en una ruta del norte de Santa Fe, cuando regresaban desde El Impenetrable, Chaco, donde se encuentra la escuela “El Paraisal”, en la que realizaban tareas comunitarias, hacia Buenos Aires, como cada año desde 1994.
Sin embargo, el transporte en el que viajaban fue embestido por un camión que se aproximaba zigzagueante, cuyo conductor estaba ebrio, así que el chofer del micro volanteo y se generó un impacto de frente, que además dejó una veintena de heridos.
Atamañuk fue condenado 14 años después, cuando el tribunal evaluó que, si bien no buscó provocar el siniestro de manera intencional, tuvo una “conducta imprudente” y cometió “la infracción al deber de cuidado al invadir el carril contrario”.
El dictado de la pena fue al borde de la prescripción, ya que en 2019 la Corte Suprema de Justicia de la Nación hizo lugar a un pedido del fiscal de Santa Fe contra el cierre de la causa y ordenó se siga adelante con la misma.
Como una forma de concientizar, los padres de las víctimas y allegados crearon la mencionada organización para que “la seguridad vial se convierta en Política de Estado”, tal como asegura el sitio oficial, causa que además dio nombre en conmemoración al “Día del estudiante solidario”.
Artistas que acompañaron la lucha y convirtieron el dolor en canción
Uno de los principales colaboradores en «Conduciendo a Conciencia«, fue Luis Alberto Spinetta, que junto a León Gieco, hicieron «8 de Octubre». Ésta versión, en el último recital del «Flaco», en el Estadio Vélez, el 4 de diciembre de 2009