Hoy, 10 de Septiembre, es el Día Mundial de la Prevención del Suicidio. En esta ocasión se me hace difícil esta jornada, ya que hace una semana perdí a mi hermano. A él le ganó el suicidio, nos ganó como familia; una familia que siempre estuvo atenta, presente, dispuesta a salir corriendo ante cualquier llamado de él, ante cualquier alerta que se nos presentaba. Pero, no pudimos. No alcanzó el amor que le dimos, la atención, el cuidado. Ni hablar de mí mama, que vivió atenta a él todos estos años.
Hoy, después de haber dado tantas charlas de prevención del suicidio, mi gran pregunta es: Al final… ¿Se puede prevenir? La verdad, no lo sé. Hay casos y casos. Y, por más atento y presente que uno esté a veces, cuando el dolor en esa persona es tan grande y tan insoportable, hagas lo que hagas, a veces no se puede. Mi hermano no era alguien que no luchó. Lo intentó y la peleó.
Hoy, solo abrazar a aquellos que perdieron a alguien por suicidio. Y también decirles que la creencia que dice que «el que se quiere matar no lo dice, lo hace directamente», es un mito. Quien quiere hacerlo, habla de la muerte, del día de su funeral, va dando pequeños avisos. Pido que estén atentos a los síntomas de alarma siempre y a los factores de riesgo.
Y nosotros, como profesionales de la salud, debemos hacer un trabajo sistémico. Incluir a la familia acompañante en los tratamientos, tener algunas entrevistas cada tanto con ellos, aunque el paciente sea mayor de edad; ya que la mirada y opinión de quienes acompañan es importante. Y el que no sabe mucho del tema, le sirve para informarse, para conocer a qué estar atentos. También debemos escuchar a los que acompañan.
El suicida, al igual que el adicto, lo primero que pierde es la propia voluntad.
La ley de Salud Mental tiene que cambiar.
De suicidio hay que hablar.
💛🎗️ Hoy levanto la voz por vos Tomi, y por todos lo que luchan contra esto.
Hablame. Pedíme ayuda. Hablale a alguien. PEDÍ AYUDA.
A veces, por estar tan atormentados por el dolor y las emociones, algunos piensan que nadie los quiere, ni los quiere escuchar. Pero NO ES ASI. ANÍMATE, POR FAVOR, A PEDIR AYUDA. NO LUCHES SOLO.
Julieta Fabi, Psicóloga (MP 1987)
