Después de 34 días de cierre, el Sistema Integrado Cristo Redentor volverá a funcionar este martes 18 de agosto, luego de las intensas nevadas que afectaron durante semanas el corredor internacional entre Argentina y Chile. La reapertura tendrá inicialmente un esquema especial destinado a ordenar el tránsito de cargas y comenzar a liberar a los miles de camiones que permanecen varados.
Durante este martes, miércoles y jueves, los camiones circularán desde Argentina hacia Chile entre las 9 y las 21, con prioridad para aquellos que ya se encuentran documentados en la playa de estacionamiento de Uspallata. La circulación estará sujeta a las condiciones de seguridad del corredor y será obligatorio el uso de cadenas.
El viernes 21 y el sábado 22 el esquema se invertirá y se habilitará el tránsito de cargas en sentido Chile-Argentina, también bajo un cronograma especial. La circulación de vehículos particulares, micros y turistas todavía no tendrá la misma habilitación y las autoridades comunicarán posteriormente las condiciones para ampliar el tránsito.
La reapertura permitirá comenzar a descomprimir una acumulación que llegó a reunir entre 1.800 y 2.000 camiones en Mendoza, aunque otros relevamientos estiman que el número total de vehículos afectados por la interrupción del corredor fue todavía mayor. Se calcula que el operativo podrá permitir el cruce de aproximadamente 800 camiones por día, dependiendo de las condiciones de circulación.
El cierre tuvo además consecuencias que llegaron hasta Neuquén. Ante la imposibilidad de utilizar el Cristo Redentor, parte del transporte de cargas fue derivado hacia pasos del sur, entre ellos Pino Hachado, lo que incrementó considerablemente el tránsito y las demoras en corredores que no estaban preparados para absorber semejante volumen de vehículos. Algunas cargas debieron afrontar recorridos de hasta 2.000 kilómetros adicionales respecto del trayecto habitual hacia Santiago de Chile.
La situación también generó un fuerte impacto económico. Según estimaciones de la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza, cada unidad detenida representa pérdidas de entre 450 y 600 dólares por día, de acuerdo con sus características y si cuenta o no con equipos de frío.
El cierre fue provocado por un episodio extraordinario de nieve en la cordillera, con acumulaciones de hasta cuatro metros en algunos sectores y afectación de unos 80 kilómetros de la Ruta Nacional 7. La presencia de hielo, el riesgo de desprendimientos y la posibilidad de avalanchas impidieron durante semanas garantizar condiciones seguras para la circulación.
Los 34 días consecutivos de interrupción convirtieron al cierre en uno de los más prolongados de los últimos años para este corredor internacional, clave para el intercambio comercial entre Argentina y Chile.
Ahora, la prioridad estará puesta en normalizar progresivamente el tránsito de cargas, mientras miles de transportistas esperan volver a cruzar la cordillera después de más de un mes de demoras y desvíos.
