Home Mundo Con el petróleo en la mira, Trump busca empujar el exilio de...

Con el petróleo en la mira, Trump busca empujar el exilio de Maduro

Donald Trump volvió a endurecer su postura frente a Venezuela y dio un nuevo paso en su estrategia para presionar al gobierno de Nicolás Maduro, esta vez con el foco puesto en el corazón de la economía chavista: el petróleo. El presidente estadounidense busca asfixiar financieramente al régimen mediante un bloqueo cada vez más severo a las exportaciones petroleras, con el objetivo explícito de forzar la salida del mandatario venezolano hacia el exilio y mostrar un “triunfo” político de cara a un año clave en el calendario electoral de Estados Unidos.

En Washington crecen las especulaciones sobre cómo y cuándo Trump planea cerrar su ofensiva en el Caribe, que justificó bajo el argumento de combatir el narcotráfico atribuido al llamado Cartel de los Soles y a su presunto líder, Nicolás Maduro. Aunque el mandatario evitó dar precisiones públicas, dejó en claro que su exigencia mínima es la salida del jefe del chavismo. “Él sabe exactamente lo que quiero”, afirmó recientemente en una entrevista televisiva, en una señal directa hacia Caracas.

La opción de un colapso total del chavismo parece hoy lejana, ya que implicaría una intervención militar más profunda, un escenario que Trump evalúa con cautela por el costo político y humano que podría tener ante su propio electorado. En ese marco, la estrategia viró hacia una presión económica extrema, con especial énfasis en el control y la persecución de buques petroleros sancionados. En apenas diez días, Estados Unidos avanzó con tres confiscaciones, una señal clara de que el petróleo pasó a ocupar el centro del conflicto.

El discurso antidrogas, que inicialmente justificó el despliegue naval frente a las costas venezolanas, quedó relegado detrás de la disputa energética. Especialistas sostienen que Venezuela no es una ruta central del narcotráfico regional y que la mayor parte de la droga producida en Sudamérica no tiene como destino principal ese país. Aun así, Trump sostuvo la narrativa del combate al narcotráfico mientras avanzaba con acciones militares en el mar que, según denuncias de organismos internacionales, dejaron decenas de muertos y podrían constituir ejecuciones extrajudiciales.

En los últimos días, el presidente estadounidense elevó aún más el tono al afirmar que Estados Unidos fue despojado “ilegalmente” del petróleo venezolano, una declaración que reavivó el discurso del madurismo sobre un intento de apropiación de los recursos naturales del país. La industria petrolera fue nacionalizada en los años 70 y luego reforzada durante el gobierno de Hugo Chávez, cuando las empresas extranjeras quedaron obligadas a asociarse en minoría con la estatal PDVSA o abandonar el país.

El tiempo, sin embargo, juega en contra de la Casa Blanca. Trump se acerca al primer aniversario de su segundo mandato con encuestas que muestran un desgaste en su imagen y una creciente resistencia interna a una escalada militar. La mayoría de los estadounidenses rechaza una intervención armada en Venezuela y también cuestiona las operaciones navales contra supuestas lanchas narco. Incluso dentro del núcleo duro del movimiento MAGA se registra una caída en el respaldo al presidente.

Con un 2026 electoral en el horizonte, Trump necesita una salida rápida y vendible políticamente. Forzar el exilio de Maduro aparece como el resultado mínimo que le permitiría declarar una victoria sin profundizar un conflicto armado. Sin embargo, esa eventual salida podría no significar un cambio real para la oposición venezolana si el chavismo logra reacomodarse y sobrevivir, aun sacrificando a su principal figura, en un tablero geopolítico atravesado por intereses energéticos y estratégicos.

Salir de la versión móvil