Home De Autor «¿Cómo saber qué necesitan nuestros hijos a través de sus síntomas?»

«¿Cómo saber qué necesitan nuestros hijos a través de sus síntomas?»

La psicóloga y psicoterapeuta, especialista en trauma agudo y complejo, constelaciones familiares y Descodificación Biológica, Aranzazu Par, nos comparte su columna "De Autor", con una mirada profunda y sensible, abre preguntas, aporta herramientas y nos conecta con nuevas formas de comprender nuestras experiencias.

Autora: Aranzazu Par Wolder Psicóloga, especialista en trauma, vínculos y constelaciones familiares.

Cuando un niño expresa un síntoma, lo más urgente es siempre acompañarlo con cuidado, atención médica si corresponde, y contención emocional. Pero además del tratamiento sintomático, muchas veces es posible —y necesario— escuchar lo que ese síntoma está mostrando desde una perspectiva más profunda: emocional, relacional y biológica.

Desde la mirada de la terapia sistémica y la Descodificación Biológica, los síntomas no aparecen porque sí. Tienen una lógica y una función: son respuestas adaptativas del cuerpo frente a situaciones vividas con estrés, conflicto o desequilibrio emocional.

En la infancia, los niños no tienen aún los recursos suficientes para poner en palabras lo que sienten. Por eso, el cuerpo muchas veces se convierte en el lenguaje del alma. No se trata de buscar culpables ni interpretar todo simbólicamente, sino de observar el contexto y comprender qué está viviendo el niño en ese momento.

A continuación, exploramos algunas situaciones comunes que pueden vivirse durante la infancia y cómo esas experiencias pueden afectar emocional y biológicamente a un niño o niña.

Análisis de los síntomas en la infancia

Asma

El asma es un síntoma frecuente en la infancia. Desde la NMG, se relaciona con un conflicto de miedo en el territorio: miedo por la propia seguridad o por la seguridad de alguien querido. También puede expresar una vivencia de pérdida de contacto con el entorno de protección (madre, hogar, familia), o una atmósfera emocional tensa que el niño no puede nombrar.

No olvidemos que las crisis de asma suelen activarse cuando el niño percibe una amenaza, real o simbólica. Puede ser una separación, un cambio abrupto, un ambiente emocionalmente hostil, o incluso la prolongación inconsciente del miedo que viven los propios padres. El cuerpo del niño responde no solo a lo que vive directamente, sino también a lo que siente en el campo emocional que lo rodea.

Desde la mirada sistémica, el niño puede estar ocupando un lugar que no le corresponde: intentando sostener a uno de los padres, actuando como mediador en conflictos o cargando una ansiedad que no es suya. El asma, en ese contexto, es una forma de pedir presencia, protección o espacio emocional.

Preguntas para la familia:

● ¿Qué estaba ocurriendo justo antes del primer brote?
● ¿Hubo algún cambio en el entorno familiar o escolar?
● ¿Cómo es la atmósfera emocional del hogar?

Dermatitis

La piel es el órgano del contacto. Nos separa y nos conecta con el mundo. En la infancia, la dermatitis suele estar asociada a vivencias de separación, especialmente cuando se vive como repentina, dolorosa o sin recursos.

Desde la Descodificación Biológica, este síntoma puede corresponder a un conflicto de separación real (como el inicio del jardín, el destete, la llegada de un nuevo hermano) o simbólica (una madre presente físicamente pero emocionalmente desbordada o distante).

Desde lo sistémico, también puede estar mostrando un conflicto de lealtad entre pertenecer y alejarse, o una emoción que el niño no puede canalizar de otra forma: enojo, angustia, necesidad de contacto físico no satisfecho.

Preguntas para la familia:

● ¿Qué cambios o ausencias hubo recientemente?
● ¿Cómo fue vivido el contacto con la figura de apego?
● ¿Cómo está siendo expresada o limitada su autonomía?

Dificultades para dormir

Cuando un niño no puede dormir, lo primero que se altera no es el cuerpo, sino el sentido de seguridad interna. Desde la Descodificación Biológica, el insomnio infantil suele estar vinculado a un conflicto de miedo, vigilancia o hiperalerta. Es decir, el cuerpo no se permite descansar porque siente que “algo puede pasar”.

En estos casos, es clave revisar el entorno emocional: discusiones entre adultos, separación, mudanzas, enfermedades, duelos o secretos familiares. Desde lo sistémico, puede estar sosteniendo una lealtad invisible: “Si mamá sufre, yo no puedo relajarme”.

Preguntas para la familia:

● ¿Qué angustias o tensiones vive el entorno cercano del niño?
● ¿Hay algún miembro de la familia que no duerme bien?
● ¿Qué necesita para sentirse realmente a salvo?

El mensaje del síntoma

Los síntomas en la infancia no son casuales. Tampoco son errores. Son mensajes del cuerpo que, cuando los escuchamos con respeto, pueden abrir puertas de comprensión muy profundas.

El objetivo no es eliminar el síntoma rápidamente, sino acompañar al niño o a la niña a recuperar su equilibrio, acompañar a la familia a mirar lo que necesita ser nombrado y permitir que el cuerpo deje de cargar con lo que el alma aún no puede decir.

Cuando acompañamos a un niño a través de sus síntomas, no estamos “descubriendo qué le pasa”, sino abriendo un espacio para comprender cómo está viviendo. No se trata de interpretar cada dolencia ni de buscar culpables, sino de leer el síntoma como una expresión legítima de su mundo interno.

El cuerpo de los niños habla cuando las palabras no alcanzan. Y muchas veces, lo que necesita no es que “le quitemos” el síntoma, sino que le devolvamos la seguridad emocional que lo calma.

Como madres, padres o profesionales, nuestra tarea no es adivinar, sino acompañar, observar con presencia y ofrecer un entorno seguro donde lo que duele pueda ser sentido, comprendido y eventualmente transformado.

Porque detrás de cada síntoma, hay una historia que merece ser escuchada. Y un niño que necesita ser sostenido, no interpretado.


Autora: Aranzazu Par Wolder

Aranzazu Par Wolder es psicóloga, psicoterapeuta experta en trauma agudo y complejo, constelaciones familiares y Descodificación Biológica. CEO del Instituto Ángeles Wolder desde 2015. Cuenta con formación en psicología de la educación, recursos humanos y acompañamiento terapéutico desde un enfoque integrador. Su práctica clínica y docente combina la mirada sistémica, el trabajo de partes internas y la comprensión profunda del trauma para facilitar procesos de transformación duraderos y comprometidos.


Sobre el Instituto Ángeles Wolder

El Instituto Ángeles Wolder es un centro internacional de formación y transformación personal. Ofrece programas presenciales y online en:

● Descodificación Biológica
● Constelaciones Familiares
● Psicoterapia Familiar Sistémica
● Trauma y regulación emocional
● Retiros vivenciales de transformación

Con un enfoque profesional, ético y profundamente humano, el Instituto acompaña a personas y profesionales que desean comprender el origen de sus síntomas, transformar sus vínculos y vivir con mayor conciencia.
Más información: www.institutoangeleswolder.com

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