Una cápsula que contenía cesio-137, un material radioactivo utilizado para calibrar equipos de medicina nuclear, desapareció de un instituto médico ubicado en pleno centro de Rosario. El hecho fue descubierto durante la tarde del martes en un centro de salud de la calle Rioja al 1500 y desencadenó la activación de un protocolo de emergencia a nivel nacional.
Según la denuncia radicada ante la Policía, la cápsula estaba guardada dentro de un recipiente cilíndrico de plomo de entre dos y tres centímetros de espesor, con una altura aproximada de 12 centímetros y 10 de ancho. El dispositivo contenía cesio-137 con una actividad de 103 milicurios y había sido adquirido por el instituto en junio de 2007. Su función era la calibración de equipos en el servicio de medicina nuclear.
La desaparición fue advertida cuando el personal se disponía a realizar una calibración de rutina. La última vez que se utilizó la cápsula fue el viernes 12 de junio, y después de esa tarea quedó sobre una mesada del laboratorio, dentro de su caja de plomo. Esa caja tenía una tapa pesada de apertura hacia arriba, pero no contaba con ninguna llave de seguridad. El acceso al laboratorio estaba restringido a dos técnicos radiólogos en medicina nuclear; dos médicos también ingresaban al lugar, pero solo de manera excepcional para redactar informes y no tenían contacto con ese tipo de material.
El denunciante aclaró que no recordaba cuál de los dos técnicos había usado la cápsula por última vez, aunque señaló que cada uso queda asentado en un libro de actas que luego es controlado por la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN). Esa información podría ser clave para reconstruir la cadena de custodia del material. También aportó fotografías de la cápsula desaparecida y admitió desconocer si el instituto cuenta con cámaras de seguridad.
La ARN, con sede en la provincia de Buenos Aires, fue notificada de inmediato y activó el protocolo nacional correspondiente, alertando a todas las instituciones vinculadas a este tipo de emergencias. La investigación apunta a determinar cómo desapareció la cápsula y quién fue la última persona en manipularla.
El cesio-137 es un isótopo radioactivo con décadas de uso en radioterapia, aplicaciones industriales y procesos de calibración. Por la radiación que emite, su manejo requiere estrictas medidas de seguridad: habitualmente se transporta y almacena en contenedores blindados con plomo u otros materiales que reducen la exposición. Mientras la fuente permanezca intacta dentro de su recipiente, el riesgo para las personas es mínimo. Sin embargo, una manipulación inadecuada o la apertura del dispositivo podría generar exposiciones peligrosas. Por eso, los protocolos internacionales exigen que cualquier pérdida o robo de material radioactivo sea comunicado de inmediato a las autoridades para activar los mecanismos de respuesta correspondientes.
