
En Zapala, zona centro de la provincia de Neuquén, el Centro de Formación Profesional (CFP) N.º 30 está marcando un rumbo que ya comienza a observarse con atención a nivel nacional: la mayoría de quienes se capacitan en albañilería son mujeres. Más del 60% de la matrícula actual corresponde a ellas, un dato que refleja un cambio cultural profundo y sostenido.
El objetivo de esta política es claro: democratizar el acceso a los oficios de la construcción y favorecer la inserción laboral femenina en mercados históricamente cerrados, como la albañilería, la gasista o la sanitarista.
“Hace años venimos trabajando para incorporar a mujeres en áreas donde antes casi no estaban presentes”, explica el director de la institución, Leonardo Núñez. Para lograrlo, el CFP impulsó proyectos de priorización de vacantes para trabajadoras de cooperativas y emprendedoras independientes, y una campaña de difusión en medios locales y barrios populares mediante entrevistas, spots y folletería.
El impacto ya es visible: en los turnos tarde y vespertino del curso de Albañilería, 14 de los 22 estudiantes son mujeres. Muchas buscan aprender para construir o reparar sus propias viviendas, lo que representa además una apuesta por la autonomía económica y habitacional.
En el CFP N.º 30 también se brindan trayectos en electricidad, informática, metalmecánica, electrónica, administración e idiomas, y la inclusión femenina ya se replica en cursos como Sanitarista y Construcción en Seco.
Zapala emerge así como un ejemplo potente de transformación real: mujeres que no solo rompen estereotipos, sino que construyen —literalmente— su presente y su futuro.