
Argentina dio un paso estratégico en su inserción energética internacional tras firmar el mayor contrato de exportación de gas natural licuado (GNL) de su historia, un acuerdo que permitirá abastecer al mercado europeo durante los próximos años.
El entendimiento fue sellado entre Southern Energy -un consorcio integrado por YPF, Pan American Energy, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG- y la empresa energética alemana SEFE Securing Energy for Europe. El contrato prevé la exportación de 2 millones de toneladas de GNL por año durante un período de ocho años, con envíos que comenzarán hacia finales de 2027.
La operación está vinculada al desarrollo del proyecto de licuefacción que se instalará en el Golfo San Matías, en la provincia de Río Negro, donde se ubicará el buque Hilli Episeyo, encargado de procesar el gas para su exportación. Ese primer barco tendrá una capacidad de producción estimada de 2,45 millones de toneladas anuales, por lo que el contrato con la compañía alemana cubrirá más del 80% de su capacidad.
El acuerdo representa además más del 30% del volumen total proyectado para los dos buques de licuefacción previstos en el proyecto, que en conjunto podrían alcanzar una producción cercana a 6 millones de toneladas de GNL por año.
Las negociaciones entre las empresas comenzaron a fines de 2024 y concluyeron en Berlín, donde se formalizó el contrato definitivo. Para las compañías involucradas, el acuerdo permitirá monetizar los recursos de gas de Vaca Muerta y abrir una nueva vía de generación de divisas para la economía argentina.
Desde Southern Energy destacaron que el entendimiento tiene un peso estratégico tanto para el país como para el mercado internacional. Según explicó su presidente, el contrato confirma el posicionamiento de Argentina como un nuevo proveedor global de gas natural licuado y contribuye a reforzar la seguridad energética europea.
En la misma línea, desde la empresa alemana SEFE subrayaron la rapidez con la que se concretó el acuerdo y su importancia dentro de la estrategia energética de Europa. La compañía será la primera empresa alemana en recibir cargamentos de GNL provenientes de Argentina, convirtiéndose así en el primer cliente internacional de largo plazo del país en este mercado.
El proyecto es impulsado por Southern Energy, una sociedad creada específicamente para desarrollar la exportación de gas argentino. El consorcio está conformado por Pan American Energy (30%), YPF (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y Golar LNG (10%).
La iniciativa prevé una inversión superior a los 15.000 millones de dólares para desarrollar la infraestructura necesaria que permita exportar gas durante las próximas dos décadas. Entre las obras previstas se encuentra la instalación de dos buques de licuefacción en el Golfo San Matías, desde donde el gas producido en Vaca Muerta será procesado y enviado a distintos mercados internacionales.
De acuerdo con las estimaciones del consorcio, las exportaciones acumuladas podrían superar los 20.000 millones de dólares entre 2027 y 2035, lo que convertiría al gas en uno de los principales generadores de divisas del país.
El proyecto también tendrá impacto en el empleo y en la actividad económica vinculada al sector energético, ya que se prevé la creación de cerca de 1.900 puestos de trabajo directos e indirectos, especialmente durante la etapa de construcción de la infraestructura.
El acuerdo llega en un contexto global marcado por la reconfiguración del mercado energético internacional, especialmente en Europa tras la crisis de abastecimiento derivada de la guerra en Ucrania y la necesidad de diversificar proveedores de gas.
En ese escenario, Argentina busca posicionarse como un nuevo actor dentro del comercio global de gas natural licuado, apoyada en el desarrollo de Vaca Muerta, uno de los mayores reservorios de gas no convencional del mundo.
Si los proyectos previstos avanzan según lo planificado, el país podría pasar en los próximos años de ser un importador estructural de energía a convertirse en un exportador relevante de GNL en el mercado internacional, consolidando un nuevo capítulo en su estrategia energética y geopolítica.