Hay exposiciones que se recorren.
Y hay otras que, de algún modo, nos recorren a nosotros.
La nueva muestra de la fotógrafa y paisajista Ángela Copello parece pertenecer a esta segunda categoría. Bajo el título «EN UNO O MIL AÑOS, Soneto para un claro en un bosque oscuro», la artista presenta en la galería Oda un conjunto de fotografías inéditas que invitan a detener la marcha cotidiana para recuperar algo que a veces parece escaso: la capacidad de contemplar.
En tiempos atravesados por la velocidad y la sobreabundancia de imágenes, la obra de Copello propone otra experiencia. Sus fotografías no buscan el impacto inmediato ni la espectacularidad. Al contrario. Son imágenes donde la mirada se demora, donde la niebla, el agua, las rocas y los árboles parecen guardar un secreto que no necesita explicarse del todo.
Hay algo profundamente humano en esa pausa.
Quizás por eso sus paisajes no se sienten lejanos. Más bien funcionan como una invitación a ingresar a un territorio íntimo, donde la naturaleza se convierte en refugio y la fotografía deja de ser un simple registro para transformarse en una experiencia emocional.
Curada por Daniel Fischer, la exposición dialoga con temas que atraviesan gran parte de la producción de la artista: el tiempo, la memoria, la percepción y la posibilidad de encontrar belleza en aquello que permanece silencioso.
En esta exhibición Ángela Copello nos sitúa, por primera vez, ante la certeza de haber cruzado ese umbral
Escribe Daniel Fischer en su texto curatorial.
Y esa sensación acompaña al visitante durante todo el recorrido. Las imágenes parecen suspendidas en un tiempo propio, ajeno a la urgencia contemporánea, como si cada una de ellas guardara una pregunta abierta.

Nacida de una mirada sensible sobre la naturaleza y sus transformaciones, la obra de Copello ha sido exhibida en Argentina y en distintos países del mundo. En los últimos años participó de ferias internacionales y exposiciones en Rusia, México, Chile y Reino Unido, mientras que dos piezas de su serie Edén fueron incorporadas a la colección del Museo Erarta, en San Petersburgo.
Sin embargo, más allá de los reconocimientos y la trayectoria, hay algo que permanece inalterable en su trabajo: la búsqueda de una imagen capaz de conmover sin estridencias.
Esa misma sensibilidad encuentra un espacio natural en Oda, la galería fundada por Laura San Martín, cuyo programa artístico se caracteriza por acompañar propuestas que reflexionan sobre la naturaleza, el medio ambiente y la relación del ser humano con el mundo que habita.
Paraná 759 PISO 1, CABA
Cada exposición en Oda parece construirse como una conversación. Un encuentro entre obra, espacio y espectador. Y «Soneto para un claro en un bosque oscuro» profundiza esa identidad con una delicadeza poco frecuente.
Tal vez allí resida la mayor virtud de esta muestra. No intenta imponer una respuesta. No busca impresionar.
Simplemente abre un espacio. Un claro. Un instante suspendido en medio del ruido.
Y nos recuerda que todavía existen lugares donde mirar puede ser una forma de permanecer.
EN UNO O MIL AÑOS, Soneto para un claro en un bosque oscuro
Artista: Ángela Copello
Curaduría: Daniel Fischer
Lugar: Galería Oda – JUEVES 18 de Junio, 18 a 20:30 Hs.
Oda es miembro de Meridiano, Cámara Argentina de Galerías de Arte Contemporáneo.