El presidente Javier Milei se refirió al dato de inflación de marzo, que se ubicó en 3,4% según el INDEC, y reconoció que se trata de un registro negativo, aunque insistió en que el proceso tenderá a desacelerarse en los próximos meses.
La exposición tuvo lugar durante el AmCham Summit 2026, donde el mandatario decidió centrar su discurso en la evolución de los precios. En ese marco, planteó que, a diferencia de otras gestiones, optó por abordar el dato directamente y explicó que comprender las causas es el primer paso para revertir la dinámica inflacionaria.
“El dato no me gustó y me repugna”, sostuvo el Presidente, al tiempo que señaló que la suba responde a factores que, según su interpretación, ya están identificados. En esa línea, indicó que el Gobierno mantiene la convicción de que la inflación “va a empezar a bajar” en la medida en que se consoliden las variables económicas.
Durante su intervención, Milei vinculó la evolución de los precios con una serie de eventos registrados en la segunda mitad del año pasado, a los que definió como “shocks de características descomunales”. Entre ellos, mencionó una fuerte caída en la demanda de dinero y tensiones sobre los activos domésticos, que -según explicó- impactaron en variables como el riesgo país, las tasas de interés y las condiciones de financiamiento.
El mandatario también hizo referencia al comportamiento de la política y al contexto legislativo, al señalar que existieron intentos de modificar el equilibrio fiscal. En ese sentido, sostuvo que el programa económico se mantuvo sin cambios y que la estabilidad lograda en algunos indicadores financieros forma parte de los fundamentos de su proyección.
Al desarrollar su explicación técnica, Milei sostuvo que la caída en la demanda de dinero -medida en decenas de miles de millones de dólares- generó un reacomodamiento en distintas variables, lo que derivó en tensiones sobre precios y activos. En ese marco, planteó que el proceso de ajuste aún no está completo y que es necesario “terminar de acomodar los precios relativos”.
En línea con ese diagnóstico, el Presidente remarcó que la inflación mayorista se ubica en niveles superiores y que el objetivo es converger hacia esos valores en un contexto de estabilización. “Hay que tener paciencia”, afirmó, al advertir que decisiones apresuradas podrían alterar el rumbo económico.
Finalmente, ratificó que el Gobierno no modificará su enfoque y aseguró que las medidas continuarán alineadas con lo que definió como principios de la teoría económica y la evidencia empírica. En ese sentido, planteó que el proceso en curso requiere tiempo y que la evolución de los próximos meses será clave para confirmar la tendencia esperada.
