El kirchnerismo comenzó a analizar una posible movilización frente a los tribunales federales de Comodoro Py el próximo martes, cuando Cristina Fernández de Kirchner deba presentarse a declarar en la llamada causa de los cuadernos.
La decisión comenzó a tomar forma luego de que la Justicia rechazara el pedido de nulidad presentado por la defensa de la exmandataria, lo que habilitó el avance del proceso judicial. De esta manera, será la primera vez que la ex presidenta declare en esta causa desde que cumple prisión domiciliaria, en un expediente que investiga presuntos pagos de sobornos vinculados a la obra pública.
En ese contexto, dirigentes y militantes cercanos al kirchnerismo evalúan organizar una manifestación de apoyo el mismo día de la declaración. Aunque todavía no existe una convocatoria formal ni una orden directa de la conducción política, distintas fuentes del espacio admiten que la posibilidad de movilizarse está sobre la mesa.
La iniciativa se inscribe dentro de la campaña política que el sector impulsa desde hace meses bajo la consigna “Cristina Libre”, una estrategia que busca instalar la idea de que la exmandataria es víctima de una persecución judicial. El concepto remite a la campaña internacional que en su momento reclamó la liberación del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.
Dentro del kirchnerismo sostienen que la condena que pesa sobre la ex presidenta responde a una decisión política destinada a impedir su regreso electoral, y remarcan que la consigna debe mantenerse en agenda de forma permanente.
La expresidenta, actual titular del Partido Justicialista, no puede competir por cargos públicos, ya que la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme la condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos en la causa por irregularidades en la obra pública.
Aun así, en el kirchnerismo duro insisten en sostener su centralidad política dentro del peronismo. La instalación de una eventual candidatura, explican en el espacio, no necesariamente responde a una posibilidad electoral concreta, sino a la intención de marcar que no existe hoy una figura que concentre el mismo liderazgo dentro del movimiento.
Ese posicionamiento también impacta en la interna del peronismo, donde algunos dirigentes ya proyectan la disputa presidencial hacia 2027. En ese escenario aparece el nombre del gobernador bonaerense Axel Kicillof, uno de los dirigentes con mayor proyección dentro del espacio.
Sin embargo, dentro del entorno de la ex presidenta descartan por ahora promover candidaturas explícitas y aseguran que la estrategia será construir posicionamientos políticos y acumular volumen interno de cara al próximo ciclo electoral.
En paralelo, la causa judicial sigue avanzando. El tribunal que lleva adelante el expediente rechazó los planteos de nulidad presentados por las defensas, que cuestionaban la validez de los cuadernos que dieron origen a la investigación y las declaraciones de los imputados que colaboraron con la Justicia.
El tribunal consideró que no se presentaron argumentos nuevos que justificaran reabrir discusiones ya resueltas, por lo que decidió continuar con el proceso en la etapa previa al inicio del juicio.
Desde la defensa de la exmandataria insisten en que los registros utilizados como prueba fueron manipulados y que las declaraciones de varios imputados se realizaron bajo presión. Por su parte, la fiscalía sostuvo que los planteos defensivos no deberían prosperar, y advirtió que las dilaciones en el expediente podrían generar riesgos de prescripción en algunos delitos investigados.
Mientras tanto, la atención política se concentra en lo que pueda ocurrir el martes en los tribunales de Retiro: el día en que Cristina Fernández de Kirchner vuelva a declarar en una de las causas judiciales más emblemáticas del último tiempo, con la posibilidad de que la calle también se convierta en escenario de la disputa política.
