Tras conocerse que el índice de pobreza bajó al 31,6%, la ministra de Capital Humano afirmó que “dato mata relato” y atribuyó los niveles anteriores a la gestión de Alberto Fernández.
La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, celebró este miércoles la reducción del índice de pobreza en el país y aseguró que la mejora es producto de la política económica del Gobierno de Javier Milei y de una reorientación en la asistencia social directa. “Dato mata relato”, sentenció en declaraciones al canal La Nación +, al tiempo que responsabilizó al kirchnerismo por los niveles de pobreza heredados.
“En el primer trimestre de 2024 teníamos una pobreza del 24% que venía con rezagos de la alta inflación que dejó el gobierno anterior. Con el transcurso del tiempo, la pobreza empezó a tener una tendencia a la baja”, afirmó. Según los datos que citó, la pobreza se ubica actualmente en 31,6%, con cifras similares a las estimadas por la Universidad Torcuato Di Tella (31,7%).
Pettovello atribuyó la baja en los indicadores a la caída de la inflación, a las políticas de asistencia implementadas por su cartera y a la eliminación de los intermediarios en la distribución de planes sociales. En ese sentido, sostuvo que la pobreza infantil, que estaba en 70%, hoy bajó al 45%.
Críticas al kirchnerismo y a los “gerentes de la pobreza”
En medio de las críticas a las medidas de ajuste del Gobierno, la ministra respondió: “Crueldad es haberse aprovechado de los pobres, haber llevado gente a marchar por un voto, extorsionando con el hambre. Eso lo hacían los líderes piqueteros. No quiero hablar de los piqueteros, sino de sus líderes”, señaló.
Además, sostuvo que los referentes sociales “jugaban en los dos lados del mostrador por poder político”, y apuntó contra el modelo que, según ella, convirtió la pobreza en un negocio. “Redirigimos el presupuesto que se les daba a los gerentes de la pobreza y se lo dimos a la gente. Sacamos a los intermediarios”, afirmó.
“El kirchnerismo dejó hambre. 70% de pobreza entre niños y adolescentes”, remarcó, y denunció haber recibido presiones de distintos sectores de poder. “Cuando no hay necesidad de tener poder, se hace lo que se debe hacer. No me importa si un empresario, periodista o político se enoja porque hago lo que tengo que hacer”, agregó.
