En una actividad de alto impacto político y estratégico, el presidente Javier Milei se trasladó hasta el portaaviones USS Nimitz, desplegado frente a las costas de Mar del Plata, para presenciar ejercicios militares conjuntos. La visita se dio en el marco de una agenda que busca fortalecer los vínculos con Estados Unidos en materia de defensa y seguridad.
Las maniobras incluyeron una amplia variedad de operaciones, desde simulacros de rescate hasta acciones de defensa aérea, con participación de aeronaves de combate y unidades navales. La coordinación estuvo a cargo del Comando Sur de Estados Unidos, en conjunto con la Armada Argentina, lo que permitió desplegar un esquema de trabajo conjunto en el Atlántico Sur.
Uno de los momentos centrales fue la demostración de capacidades con cazas F-18 y helicópteros Seahawk, que operaron desde la cubierta del portaaviones. Milei llegó al buque mediante un avión militar especializado, lo que evidencia el nivel de integración logística y operativa entre ambas fuerzas durante la jornada.
La participación del mandatario, junto a funcionarios del área de defensa y autoridades militares, es leída como una señal clara de reposicionamiento internacional de la Argentina. En un escenario global complejo, el Gobierno busca consolidar alianzas estratégicas, y este tipo de ejercicios funcionan como una muestra concreta de cooperación y alineamiento con Washington.
