El Gobierno nacional presentó este miércoles un nuevo programa destinado a ampliar la oferta de créditos hipotecarios y facilitar el acceso a la primera vivienda. La iniciativa contempla un fondeo total de $2 billones a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES, que será colocado entre los bancos mediante licitaciones.
El anuncio estuvo a cargo del ministro de Economía, Luis Caputo, quien explicó que el objetivo es resolver uno de los principales problemas que enfrenta actualmente el sistema financiero: la diferencia entre los plazos de los depósitos que reciben los bancos y la duración de los créditos hipotecarios, que pueden extenderse durante 15, 20, 25 o 30 años.
El mecanismo contempla que el FGS coloque depósitos a plazo fijo en pesos ajustables por UVA más un spread, con destino específico al financiamiento de créditos hipotecarios para personas que busquen acceder a su primera vivienda.
El programa tendrá un monto total de $2 billones, que se distribuirán mediante licitaciones de $200.000 millones cada una. La primera está prevista para la próxima semana. Cada entidad financiera podrá ofertar hasta el 20% del monto correspondiente a cada licitación y tendrá 90 días corridos para aplicar los fondos obtenidos a nuevos créditos hipotecarios.
Los bancos competirán en dos tramos. El primero tendrá depósitos a un año, con una tasa mínima de UVA + 2,50%, mientras que el segundo será a cinco años, con una tasa mínima de UVA + 4,50%.
A cambio de recibir ese fondeo, las entidades deberán cumplir determinadas condiciones al momento de otorgar los préstamos. La tasa máxima para los beneficiarios será de UVA + 7,50%, mientras que el plazo mínimo de los créditos será de 15 años.
Además, cada préstamo tendrá un límite de 150.000 UVA, equivalente a aproximadamente USD 200.000 según las estimaciones presentadas durante el anuncio.
Los créditos podrán utilizarse para comprar, construir, ampliar o refaccionar una primera vivienda. El Gobierno estima que el programa podría alcanzar a unas 17.000 o 18.000 familias, tomando como referencia el monto promedio de los préstamos hipotecarios actuales.
Un ejemplo presentado por Caputo permite dimensionar las condiciones. Para una vivienda de aproximadamente USD 106.000, el ministro tomó como referencia un financiamiento cercano al 75% del valor de la propiedad: unos USD 80.000, equivalentes a alrededor de $114 millones.
En ese escenario, con una tasa de UVA + 7% y un plazo de 25 años, la cuota estimada sería de aproximadamente $865.000 mensuales. Como la cuota no debería superar el 25% de los ingresos, para ese ejemplo se requeriría un ingreso neto cercano a $3,46 millones. El Gobierno planteó que una pareja joven con dos ingresos podría alcanzar ese nivel de ingresos de manera conjunta.
El programa también establece que el dinero obtenido por los bancos deberá ser destinado exclusivamente a los créditos establecidos en el esquema. El Banco Central tendrá a su cargo un régimen de información y seguimiento para verificar que las entidades cumplan con las condiciones fijadas.
Desde el Gobierno señalaron que la medida apunta a ampliar un mercado hipotecario que todavía tiene una participación reducida en la economía argentina. Según los datos presentados por Caputo, el stock de créditos hipotecarios representa alrededor del 2% del Producto Bruto, frente a niveles considerablemente superiores en otros países de la región y del mundo.
El plan busca, en definitiva, generar fondeo bancario de mayor plazo para ampliar los préstamos destinados a vivienda, mientras se mantienen límites sobre la tasa, el monto y el período mínimo de los nuevos créditos.
La primera licitación, prevista para la próxima semana por $200.000 millones, será también la primera prueba para determinar cómo responden los bancos al nuevo esquema y cuánto de ese financiamiento termina transformándose efectivamente en nuevos créditos hipotecarios.
