Finalmente, el test pudo realizarse y el aparato registró 2,29 gramos de alcohol por litro de sangre, cuando el límite legal es 0,0 g/l.

Un penitenciario retirado fue demorado en General Roca luego de protagonizar un choque tras circular en zigzag con su camioneta y realizar maniobras de sobrepaso que pusieron en riesgo a otros conductores.

Cuando fue detenido en un control de tránsito en el camino de regreso desde la Isla 32, los inspectores confirmaron que manejaba en estado de ebriedad. Durante el procedimiento, el hombre se resistió a soplar correctamente el alcoholímetro y los agentes debieron insistirle para que cumpliera con la prueba. Le explicaron que, de negarse o hacerlo de manera incorrecta, su situación se agravaría y la multa sería aún más severa.

Finalmente, el test pudo realizarse y el aparato registró 2,29 gramos de alcohol por litro de sangre, cuando el límite legal es 0,0 g/l.

El conductor mostró además resistencia a la autoridad, por lo que fue demorado de manera preventiva. Recuperó la libertad a las pocas horas, aunque deberá afrontar una multa económica, cumplir con las sanciones correspondientes y su vehículo quedó secuestrado.