El ministro de Economía, Luis Caputo, recibirá este martes en el Palacio de Hacienda a Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe. El encuentro se produce apenas un día después de que el organismo multilateral aprobara una garantía por hasta US$2000 millones para que la Argentina pueda acceder a financiamiento externo en mejores condiciones, un respaldo que el propio equipo económico venía gestionando desde hace meses.
La relación entre Caputo y Cordeiro Guerra no es nueva. En abril, ambos se habían reunido en Washington durante las reuniones de primavera del FMI y el Banco Mundial, instancia en la que también participó el viceministro de Economía, José Luis Daza. Fue en ese encuentro donde se avanzó en los detalles del esquema de garantías que finalmente fue aprobado este martes por el directorio del Banco Mundial y de la Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA). Tras esa reunión de abril, la funcionaria había elogiado el rumbo de la gestión: «Las reformas están dando resultados. El progreso en la transformación de sectores clave de crecimiento está generando confianza y liberando la inversión que Argentina necesita para un crecimiento sostenido», había señalado.
El financiamiento aprobado combina dos instrumentos del Grupo Banco Mundial para movilizar préstamos comerciales de hasta US$2000 millones: una garantía basada en políticas del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) y una garantía de la MIGA. El crédito tendrá un plazo de seis años con un período de gracia de tres años, y ambos avales cubrirán el 95% de los pagos del servicio de la deuda, lo que le permitirá al país reducir sus costos de financiamiento y fortalecer la gestión de la deuda pública.
El objetivo declarado del organismo es ayudar a que Argentina recupere el acceso a los mercados internacionales de capital. «Esta innovadora estructura de garantías ayuda a facilitar el regreso del país a los mercados internacionales de capitales, movilizando financiamiento en condiciones más accesibles y apoyando reformas que impulsan la inversión privada, la productividad y la resiliencia a largo plazo», explicó Cordeiro Guerra tras conocerse la aprobación. En la misma línea, el Banco Mundial subrayó que el respaldo busca acompañar la agenda de reformas del Gobierno y contribuir a la estabilización macroeconómica del país.
La visita de la vicepresidenta del BM a Buenos Aires se enmarca en un momento de intensa actividad financiera para el equipo económico. Este miércoles, el Gobierno también espera cerrar otro respaldo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por US$500 millones, en lo que configura una semana clave para la estrategia de financiamiento externo de la administración Milei. De confirmarse ambos avales, el país habría asegurado en pocos días acceso a más de US$2500 millones en garantías y créditos de organismos multilaterales.
